SIDA

“Un fracasado es un hombre que ha cometido un error, pero que no es capaz de convertirlo en experiencia”
Elbret Hubbard

Tengo veinte años… No creo que llegue a cumplir cuarenta…
Siempre soñé con ser un excelente profesional. Estudiaba diseño gráfico. Adoro el arte y anhelaba viajar por todo el mundo para conocer los museos y monumentos más importantes. También soñaba con una familia. Me gustan los niños y creo que hubiera sido una buena madre y esposa. En mi casa viví el ejemplo de un hogar estable anhelaba el mío propio. Ustedes saben. A los veinte años se tiene la cabeza llena de los sueños y se cree que todos pueden realizarse… En mi caso, ya no…El año pasado, una amiga me invitó a Cancún con su familia. Le pedí permiso a mis padres. Dos días antes de salir, cancelaron el viaje.
Yo había arreglado todo, así que no dije nada y me fui sola. Me fascinó el lugar. La arena blanca, las aguas cristalinas. Me tendí en las arena disfrutando esa belleza, cuando se me acercó un muchacho. Me pareció muy apuesto. Dijo llamarse Leonardo. Yo, poco acostumbrada a tratar con desconocidos, quedé embobada ante él, sentí que había perdido mucho tiempo y deseé recuperarlo de repente.
Cenamos, bailamos y al día siguiente accedí a subir con él a mi habitación, donde hicimos el amor y descubrí todas las maravillas del sexo. Me enamoré perdidamente. Terminaban mis vacaciones. Me aseguró que la siguiente semana pasaría por mi ciudad y me acompañó hasta el aeropuerto, donde me entregó una tarjeta con su número telefónico y una cajita que, según él, no debía abrir sino hasta encontrarme en mi casa. Apenas subí al avión, quité la envoltura de la caja y levanté la tapa. ¡Dios mío encontré un ratón muerto y una nota escrita en rojo que decía… “BIENVENIDA AL CLUB DEL SIDA…”.
Autor: Carlos Cuauhtémoc Sánchez

Articulos similares:

En: Aliéntate con MúsicaSexo

Tags:

RSSComments (0)

Trackback URL

Deja tu comentario