SÓCRATES

“Si quieres ganar un adepto para tu causa, convéncelo primero de que eres su amigo sincero”.
Abraham Lincoln
Vivió del 470 al 401 a. de J.C., ósea 69 años, y fue el filósofo más importante de su tiempo. No dejó nada escrito. Todo lo que se sabe de su filosofía se debe a los libros de platón, su discípulo.
Un rico ateniense pidió a Sócrates que se encargara de la educación de su hijo. Sócrates le solicitó por aquel trabajo quinientos dracmas. Al rico le pareció mucho dinero.
Por este precio dijo puedo comprarme un asno.
Tienes razón. Te aconsejo que lo compres y tendrás dos.
Platón, discípulo de Sócrates, un día durante la lección del maestro, le dijo:
Ayer le gritabas a un esclavo tuyo delante de otros.
¿No crees que, según tu filosofía, habría sido mejor reprenderlo a solas sin que se enterara nadie?
Desde luego. Y también creo, según mi filosofía, que habría sido mejor que tú me lo dijeras a solas y no delante de mis otros discípulos.
Y platón le dio la razón.
Sócrates le explicaba a sus discípulos que de dos maneras distintas se puede llegar al mismo fin: de una manera leal, a la vista de todo el mundo, sin trampas sin engaños; y de una manera torcida, con artimañas y trampas solapadamente. Les daba sobre esto largas explicaciones, y uno de los alumnos decía que todo aquello era complicado y no se entendía fácilmente. Sócrates le replicó: Pues te lo diré de forma muy clara, que se entienda enseguida.
Trazó dos líneas sobre un papel, una recta y de un rasgo limpio, todo igual, y otra quebrada en zigzagues y de rasgos distintos. Las dos líneas se juntaban en el extremo final. Enseñó el papel al aluminio y le dijo:
¡Elige!
Autor: Libro, El poder invisible del amor (Diego Merino Naranjo)

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