Maestra
Jul 03, 2009 | 0 Comentarios

Tan Buena como mi madre,
y como ella nerviosa, de las
que agrada las cosas y
que por nada se queda.
Tenía entre ceja y ceja,
esa cuestión del aseo y
en lo mejor del recreo,
revisaba las orejas
Decía que un pajarito
al oído le contaba,
los niños que molestaban
cuando salía un ratito.
Y si un grandote de quinto,
amaba la tremolina, se volvía
una gallina decidiendo a sus
pollitos.
Nos tomaba la lección
siguiendo el orden de
lista, y obligada con
la vista presta con
atención.
Yo era medio remolón,
porque amaba la C
y aunque a veces me
chasquie al tomate la
traición. Nos pasaba
prometiendo malas notas
y que en vez de la pelota
estudiara geografía.
Fiel mujer y una mujer
que sabía un poquito de
boleo, es por eso que en
recreo los muchachos se
reían.
Pero una vez se enfermo
y llamaron la suplente que
enseñaba diferente y que
hasta de usted nos trato,
sería que se yo, mejor maestra
pero fieles a la nuestra decla-
ramos el complot.
Autor: Anónimo