LA PUBLICIDAD
Jun 26, 2009 | 0 Comentarios

La publicidad es la actividad inherente a las sociedades industriales, consiste en la promoción de un producto o servicio a través de un medio de comunicación determinado. En publicad se aplican conocimientos psicológicos y sociológicos con miras a un objetivo utilitario y comercial: la aceptación masiva del objetivo promocionado.
Más que de información: en publicidad se suele hablar persuasión. Esta es la razón por la cual se ha generalizado el uso de un lenguaje conciso, breve y directo; el mensaje se suele concretar en una frase corta llamada slogan, y así se pretende resumir todo un contenido de distintos significados, fácil de recordar, y fácilmente indispensable con el producto al cual se le aplica.
Para se eficaz, la publicidad debe seducir y cautivar al receptor; por ello, las páginas de anuncios en los medios impresos son a menudo de colores vivos y fuertes que destacan sobre las partes informativas.
La publicidad de un cierto producto o servicio se elabora a partir de un reconocimiento de los deseos o aspiraciones del individuo para provocar en él alguna necesidad. La publicidad le hará creer al individuo que ésta se verá satisfecha a través de la compra del producto o anunciado, y esa compra se presenta como acto agradable, tranquilizante y liberador de ciertas inhibiciones.
La publicidad no presenta un mundo donde los conflictos pueden resolver a través del dinero, donde el éxito y la relación personal depende la adopción de ciertos estereotipos. En última instancia, la publicidad nos muestra un mundo homogeneizado, plagados de falsos valores, sometido a los vaivenes de la moda y la frivolidad.
La publicidad responde a ciertos números de existencias básicas. Una de ellas es la satisfacción de una necesidad material, la publicidad trata de convencernos de la absoluta utilidad y calidad de un producto, y garantizarnos, a través de su compra, la adquisición del confort al cual todos aspiramos. La otra es la compensación de frustraciones, al hacerle creer al computador que tendrá en su poder un símbolo agradable y tranquilizante al adquirir determinadas marcas. Por último, se ofrece una justificación racional de la compra.
Psicológicamente, la publicidad hace uso de elementos como la sorpresa, la persuasión, la seducción y el escándalo, los cuales tratan, a menudo, de mitigar el espíritu crítico del destinatario. Estos métodos utilizan con frecuencia estrategias asociativas de imágenes, de la manera tal de modificar su significación primaria. Así, las imágenes eróticas se presentan al comprador como símbolos de fuerza y posesión material, no de amor.
Autora: J. T.