HAY TIEMPO PARA TODO
Jun 26, 2009 | 0 Comentarios

Está Escrito en el Eclesiastés; hay un tiempo para todo para nacer y un tiempo para morir…etc.
Pueden realizarlo en el tercer capítulo del mencionado libro, que está en la Biblia. Hubo un tiempo en el yo era un hijo (muy rebelde, por cierto, lo confieso) y ahora me ha llegado el tiempo de ser padre, Emilia, mi hija de seis años, es a la vez un regalo de Dios y una gran responsabilidad.
¿Han visto ustedes esa propaganda en la televisión, en la cual una niña le llama al señor Johnson para pedirle que especifique que su champú es sólo para niños? Pues bien el otro día, durante el desayuno me comí unos cereales de mi hija y ella dijo que llamaría al señor Kellogs para que diga que los “corn flanes” son solo para niños. En mis tiempos las tareas escolares eran solo para niños. Nunca le pedí a mi madre ayuda en los deberes (peor pedirle que me lo haga; al fin y al cabo, apreciada mi vida).
Además no me gustaba hacerlos. Pero como todo se paga en esta vida, ahora tengo que algunos deberes con Emilia (lo es como la mamá le supervisa la mayoría).
Como hay un tiempo para todo, hace poco llegó el tiempo en que ella debía hacer un proyecto sobre el tiempo…atmosférico.
La mamita completó la parte técnica de pronósticos y demás. Busqué (ya no en la biblioteca sino en el Internet) algunos refranes apropiados y los hallé, pero entre mis libros no encontré una poesía sencilla sobre el tema. Aunque yo no soy poeta, el menos no de la calidad de mi tocayo Edwin Madrid, me lancé a escribir lo que titulé “poema”: Ya se acerca un nubarrón: Va a llover el muy llorón. Tú no sufras, amiguita, Si es fea la tardecita. Mañana habrá un solazo. Y yo te daré un abrazo. Con estos, versos, que nunca ganarán un premio literario, concluyó la guagua el proyecto “familiar”, pues así lo llaman en este tiempo.
HUELLAS DACTILARES, EL JEROFRÍFICO DE LA VIDA
Las impresiones digitales, un rasgo único del cuerpo humano que permite diferenciar a una persona de otra total certeza, no sólo se emplean para identificar sospechosos y delincuentes, una técnica que por lo demás ha revolucionado la criminología perfecciona continuamente. Las aplicaciones no policiales de los “jeroglíficos” grabado a nuestros dedos aumentan día a día.
Las huellas dactilares humanas pueden ser reconocidas desde los seis meses de vida del feto hasta los seis meses después de la muerte de la persona. El dibujo de las yemas de los dedos es individual e inmutable durante toda vida.
Autora: J. T.
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