CURRÍCULO PARA HACER UN HIJO MALEDUCADO

”Que es nuestra imaginación comparada con la un niño que intenta, hacer un ferrocarril con espárragos”
Jules Renard
No es necesario realizar ningún estudio, ni encuestar para que hoy exista un montón de niños “tontos”, “maleducados”. Ese tipo de “muchacho” caprichoso, pedigüeño, vago, protestón, en definitiva el amo de la casa. Por otro lado se la paradoja, que está corriendo cuando más se habla y legisla sobre temas de educativos.
Existen honrosas excepciones de padres que se ocupan de sus hijos de tal forma que crecen sanos, están siempre alegres, son serviciales, se preocupan por los demás son honestos y hasta estudian. Son a estos padres a los que les gustaría dirigirme para ayudarlos a cambiar de actitud y lograr que sus hijos sean como los demás, “como la mayoría de los hijos”.
Hay que empezar cuando los bebes. Es muy bueno si el niño está bien y no tiene ningún tipo de problema; que al ponerse a llorar, se le coja en brazos, se le lleve a la cama de los padres y “se le festejen las gracias al niño”.
Cuando empieza hacer un poco mayor, en la niñez recogerle y ordenarle los juguetes, libros y objetos personales que deje desparramados por la casa si la comida no le gusta, hacerle otra o mandar por una hamburguesa y tener la nevera siempre a “tope”.
Tenderle su cama y arreglarle la habitación.
Los fines de semana y en época de vacaciones dejarle en la cama hasta que “le apetezca” puesto que si es pequeño no da guerra y, por otro lado puede estar agotado de ver la televisión la noche anterior. Dejarlo ver solo, mejor tumbado en un sofá, a ser posible con dos mandos a distancia uno para el video y otro para la”tele” todo tipo de programas. También es muy útil, a la hora de comer, tener el televisor encendido, así nadie habla.
Aunque se tenga que pedir un préstamo, comprarle todo lo que pida, así creerá que la misión de los padres llevar dinero a casa y hacerlo feliz.
Si hay algo que discutir en el matrimonio, mejor hacerlo delante los hijos, preferible con “puñetazos” en la mesa, insultos y descalificaciones. Así los niños se darán cuenta que en ese mundo la razón la tiene el más tozudo, egoísta y agresivo.
Respeto su libertad déjelo hacer autentico, no lo importune con correcciones y reprimendas. Si algún día el niño viene contrariado del colegio con muchos deberes y malas notas, explíquele detalladamente que lo comprende, que sabe que el profesor “le ha cogido el diente que ya hablará con el aunque no lo conozca, nunca haya ido por el colegio, ni tenga muy claro en qué curso va el niño.
Comente delante de los hijos lo pesado que resulta ir a diario a trabajar.
Por último, si es posible, mienta cuando pueda; los chicos no se enteran; critique y hable mal de sus amigos y familiares. Así se darán cuenta de que no pueden fiarse de nadie en la vida… “ni de sus propios padres”.
Si ha llevado a la práctica estas ideas hasta los once o doce años y sus hijos no son tan malcriados, como los de sus amigos, ¿no se desanime” A partir de los once o doce años, según sea niña o niño le viene una nueva etapa, que suele ser muy tranquila, “la adolescencia”, donde le darán una nueva oportunidad y podrá recuperar el tiempo perdido.
Autor: Francisco González Sánchez

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